| ¿Es usted un padre autoritario? |
|
|
|
| Escrito por Administrator | |||
|
Este modelo autoritario ha venido entrando en crisis en el mundo entero desde los años sesenta, en especial por las profundas transformaciones que la sociedad, en general, y la familia, en particular, han vivido en las últimas décadas. Fruto de estas transformaciones, el modelo autoritario en la familia se ha debilitado y en su lugar han surgido otros estilos de autoridad, entre los cuales sobresalen dos formas de relación entre padres e hijos conocidas como las familias abandónicas y las permisivas, las cuales conviven con las familias autoritarias, que siguen siendo bastante numerosas, en especial en los estratos más bajos. Y, propio de un período de transición y de profunda expansión de las "familias superpuestas", aparecen las familias de estilos ambivalentes, bastante frecuentes en el actual periodo social: en un momento son autoritarias; en otro, permisivas; y en otro, abandónicas. En las familias abandónicas la presencia de los padres en el hogar es muy baja y la comunicación muy tenue; son padres cuyas vidas giran casi exclusivamente en torno a sus obligaciones laborales. En consecuencia, no conocen ni los intereses, ni las aptitudes, ni los talentos de sus propios hijos, y debido a ello, no pueden promoverlos ni orientarlos. El segundo tipo de estructuras familiares, y el cual es cada vez más común, lo constituyen las familias permisivas. En ellas, el hijo adquiere plena potestad para hablar, opinar, juzgar, actuar y decidir, en todo momento, lugar y circunstancia, diluyendo así, completamente, los límites y la autoridad en el hogar. El padre permisivo considera que su rol es buscar siempre y en todo lugar la "felicidad del niño". En estas condiciones, el niño toma las decisiones e impone su voluntad en el hogar. El adulto queda subordinado a los intereses del menor, y éste se torna en el "pequeño tirano" que muerde, maltrata, insulta, humilla, exige e impone su voluntad, ante la mirada pasiva de los adultos. El autoritario ya no es el padre, sino el hijo. Ante ello, la mejor opción sigue siendo la de una estructura familiar democrática, una de cuyas características esenciales es el tiempo destinado a la comunicación en el hogar. Son familias que amplían la cantidad y cualifican la calidad de la comunicación con los hijos. La segunda característica es la participación. Esto significa que cuando hablan, hablan todos. La comunicación se da en diversos sentidos y lugares. Se consulta al hijo para tomar las decisiones, aunque las decisiones siempre recaen en los adultos. La tercera característica es que las decisiones son tomadas por los adultos, padre o madre, pero por lo general, por consenso entre ellos. El adulto oye al niño, pero nunca abandona su rol de adulto. Los padres son el centro de la autoridad y las decisiones, pero ellas son tomadas de manera dialogada, argumentada y reflexiva. La cuarta, y última característica, tiene que ver con el respeto mutuo y general entre todos los miembros del hogar. En las familias autoritarias, el padre violenta al hijo y en las permisivas, los padres son violentados por los hijos. Por oposición, en las estructuras democráticas, padres e hijos se respetan mutuamente, diferencian sus roles y respetan los principios. En síntesis, si queremos construir familias más democráticas, debemos elevar el nivel de comunicación en el hogar, crear condiciones para ampliar la participación, aceptar y respetar la diferencias, manteniendo las decisiones en cabeza de los padres. Como ejercicio para acercarnos al estilo predominante en nuestro núcleo familiar, podríamos responder el siguiente cuestionario que intenta precisar si usted es un padre o madre democrático, autoritario, permisivo o abandónico. Para resolver la pregunta, usted deberá leer cada una de las siguientes afirmaciones y puntuarse según el grado en que se encuentre de acuerdo con las mismas. Utilice la escala de 1 a 7, donde los números guardan la siguiente relación: 1 = Nada o Nunca en preguntas de frecuencia 2 = Casi nada 3 = Ligeramente 4 = Un poco 5 = Bastante 6 = Mucho 7 = Totalmente o Siempre en preguntas de frecuencia. Debe calificar según sus actitudes y acciones actuales y no según las que desearía tener hacia el futuro. Tenga en cuenta que lo único importante es conocer su estilo de autoridad en el hogar y que un excelente complemento sería que su calificación sea revisada por sus propios hijos.
Calificación: Sume todos los puntos alcanzados en las preguntas impares: Si obtiene entre 5 y 15: Poco autoritario Entre 16 y 25: Autoritario Entre 26 y 35: Muy autoritario Ahora sume los puntos alcanzados en las preguntas pares: Si obtiene entre 5 y 15: Poco permisivo Entre 15 y 25: Permisivo Entre 26 y 35: Muy permisivo Si el resultado es simultáneamente permisivo o muy permisivo y autoritario o muy autoritario, usted es un padre ambivalente. Si el resultado es poco autoritario y poco permisivo, usted es un padre o madre más democrático (a).
|




Durante la mayor parte de la historia, el estilo de autoridad en el hogar ha sido identificado como autoritario. De esta manera -y como tendencia general-, el padre decidía las normas familiares y evaluaba y controlaba el acatamiento irrestricto a ellas por parte de sus hijos. Determinaba casi totalmente las actividades a las que se dedicarían los hijos, las amistades que les convenían, sus profesiones y hasta sus propios proyectos de vida.