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El 5 de febrero de 1988, contando con la presencia de 42 niños y 12 maestros, se dio inicio al Instituto Alberto Merani (IAM). Con ello un grupo de educadores quisimos abrir un amplio espacio para la innovación e investigación pedagógica en el desarrollo de competencias cognitivas y valorativas y para la detección y promoción del talento de los jóvenes. Estamos, en consecuencia, próximos a cumplir mayoría de edad en la tarea que nos reunió desde entonces: una innovación pedagógica que “volviera a pensar la educación” y que experimentara con nuevos currículos, nuevas didácticas y nuevos textos para favorecer los procesos cognitivos, valorativos y prácticos en los estudiantes.
Llevamos, pues, dieciocho años innovando en educación y creando un enfoque pedagógico derivado en especial de los trabajos de Vigotsky, Wallon y Merani, el cual ha sido implementado, discutido, investigado y validado en la propia institución desde el año de su creación. Este enfoque pedagógico lo hemos denominado “Pedagogía meranista”, para dar cuenta de su finalidad esencial, tal como la denominó Merani: contribuir a humanizar al ser humano, haciéndolo pensar, amar y actuar a un nivel mayor de desarrollo. Es una propuesta pedagógica que reconoce las diferentes dimensiones humanas, su carácter contextual, social, mediado e histórico y que ubica como principal tarea de la escuela el desarrollo de las competencias afectivas, cognitivas y prácticas, al tiempo que postula que ello solo es posible actuando de manera interestructurante, reconociendo el carácter mediador del docente y el papel activo del estudiante en todo proceso de desarrollo (De Zubiría, J., 2005). |