Siente

La Jornada del Afecto Meranista


“El ejercicio de sentarse a pensar un mensaje para el otro implica no solamente el reconocimiento de ese otro, sobre todo, el reconocimiento de sí mismo. Se trata de explorar en el interior de cada uno para precisar los sentimientos y, por esta vía, hacer conexión con los deseos, con las visiones de mundo, en fin, de encontrarle una razón humana a la existencia"


La cultura Meranista


La Jornada Afectiva es parte de la cultura institucional. Desde el momento en que se gestó la idea, en clase de historia en 1996 con la profesora de entonces, Luz Stella Guarín, ha sido muy bien recibida por la comunidad Meranista. Estudiantes, profesores, padres de familia y administrativos esperamos con ilusión el mes de mensajes afectivos, momento para disponernos a diálogos menos formales, a la búsqueda de vínculos, a la apertura de espacios para hacer visibles el encuentro, la reconciliación, la gratitud.

La dinámica institucional consiste en que, durante un mes, en el instituto se hace la apertura de un correo interno en el cual la comunidad Meranista escribe e intercambia mensajes que son entregados posteriormente en un día especial.

Esta jornada se distingue porque el día de la apertura de los buzones no se realizan clases, sino actividades pensadas para vincular a toda la institución a través de expresiones artísticas, tales como música, teatro, baile, canto, poesía. Es un día festivo en el que cada uno puede sentirse libre de acercarse y vincularse a muchos otros. Algunos la llaman la navidad Meranista, pues el mejor regalo que reciben son mensajes que refrescan el alma.



¿Qué impacto ha tenido sobre la comunidad Meranista?


La Jornada Afectiva ha transformado la cultura Meranista. Nos ha hecho más sensibles y empáticos, ha logrado llegar a cada uno de nosotros y ha generado un clima de convivencia más respetuoso, responsable socialmente. Gracias a estos espacios el Merani es más equilibrado, pues no solo las ideas y argumentos circulan por los pasillos, sino el cuidado, las expresiones de gratitud, perdón, reconciliación también lo hacen.

En Pandemia esta Jornada tomó mucha fuerza porque, como lo dijimos en el 2020, el afecto no entró en cuarentena. La vida social y afectiva sigue su curso, a pesar de las circunstancias. En esa oportunidad, circularon más de cien mil mensajes afectivos que buscaban el sentirnos más cerca, el apoyarnos mutuamente, el consolidarnos como una comunidad que se sabe cuidar.