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En el corazón de Mecacromópolis, una ciudad sumida en la penumbra monocromática, la vida transcurría en tonos de gris y blanco. La población se había resignado a vivir en un mundo sin colores, una realidad que se había apoderado de la ciudad durante demasiado tiempo.

Era una ciudad muy caracterizada por el uso del vapor como método de energía y todas sus calles eran hechas con cobre.

La sociedad era caracterizada por ser triste, debido a la pérdida de color por una epidemia, que afectaba las proteínas fotorreceptoras de los ojos, lo cual hacía que se desaparecieran los colores. Y todo esto tiene algo extraño: el gen CROMA.

Este gen era caracterizado por ser muy estable, ya que habían ocurrido muy pocos casos sobre esto, ya que hace parte del ADN, el cual es una estructura molecular altamente estable debido a que es una doble hélice complementaria de nucleótidos unidos por puente de hidrógeno, lo cual lo hace muy resistente a daños químicos.

El Profesor Alexander Grayson, un connotado científico, estaba investigando la pérdida del color en el mundo. Trabajaba en C.O.L.O.R, la Confederación de Organismos Limitados a Obtener Rango de Colores. Al entrar en su oficina notó una ligera modificación en el experimento genérico que había estado realizando en los últimos dos meses.

El experimento consistía en un grupo de ratas metidas en una habitación estéril, a comparación de otro en las situaciones de la ciudad en ese momento, y observaba si había alguna modificación genética en un grupo a comparación del otro.

Entonces notó que el grupo de los ratones que estaba expuesto a las situaciones de la ciudad había desarrollado un defecto en el gen CROMA.

Inmediatamente salió hacia la oficina de uno de sus pupilas, Elena Aldridge.

—Imposible– dijo ella. –El gen CROMA no puede ser mutado, a menos de estar expuesto a radiación electromagnética o a contaminación química excesiva—.

El profesor notó una anomalía en el ratón: parecía que dejaba de percibir los colores, y se desorientada muy fácilmente.

Después de un poco tiempo de quedarse callado dijo:

—Hagamos un experimento, utilizando un fotómetro para tratar de explicarlo, si no, es muy poco probable que podamos resolverlo, la contaminación química ni la podremos solucionar tan rápidamente, y se propagará más rápido de lo posible—.

Elena fue rápidamente a buscar a la doctora Allisson Thornton, que sabía lo que ocurría en el caso y también podía hacer la fotometría.

Le mencionó todo lo que estaba pasando, debido a que si lo sabían podría resolverse el caso, y la gente podría ver los colores.

Ella dio una idea inmediatamente.

—Deberíamos también evaluar los casos alternos a la variación del gen CROMA. Si sólo se considera un caso, estamos perdiendo el tiempo—.

Y así fue. Tomaron todos los casos de mutación del gen y encontraron algo impresionantemente terrible: el aire estaba contaminado químicamente de una forma excesiva, para ser específicos, estaba por 12 µg/m³ diario, lo cual es más alto que el nivel regular de contaminación química.

También se notó una gran cantidad de NOx (óxidos de nitrógeno) que parecía haber acabado con el color.

—Estamos acabados— dijo el profesor Grayson. —¿Como vamos a poder descifrar si esos gases son los causantes?—.

La doctora Thornton mostró una expresión de no haber comprendido lo que dijo. ¿Se iba a rendir? Y mencionó cómo habían hecho ya los exámenes para conocer las causas en la mutación del gen y que sólo había una razón probable.

Elena también habló, pero con un aire de decepción, ya que había estudiado desde el principio de la epidemia y el NOx no parecía ser algo muy común al momento de la deficiencia del gen CROMA.

Pero, después, el profesor recordó que había también una cantidad considerable de SO2 (Dióxido de azufre) y NH3 (Amoniaco), cantidades superiores también, pero un poco menores de 10.5 µg/m³. Estos gases afectan a las proteínas fotorreceptoras de los ojos, haciendo que sea imposible ver colores

El profesor Grayson sintió, por fin, algo de descanso, ya que había ideado un plan en el momento en el que se presentó la opción de la contaminación química y era reducir el consumo de elementos fertilizantes que tenían estos gases. Además, mediante un tipo de ácido, logró desulfurar los combustibles. Así llegó a presenciar la paleta cromática con toda Mecacromópolis.