AMORES Y ODIOS

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AULA DE ÍCARO IAM


Amo cuando pierdo el tiempo con mis amigos y no nos sentimos culpables de eso. Amo cuando suena mi alarma en un día que estuve esperando con emoción. Amo viajar. Amo cuando puedo ver un partido de fútbol sin estresarme por tareas pendientes. Amo cuando me acuesto luego de un día largo. Amo cuando puedo hablar con mis amigos sin sentirme incómoda. Amo cuando me equivoco y no me siento mal por eso. Amo las materias que guían el camino que quiero tomar. Amo los asados con mi familia. Amo cuando una serie me engancha. Amo ir al estadio. Amo las mañanas soleadas que me motivan a salir. Amo comprar algo para mí. Amo a las personas que saben escuchar. Amo estar con mis amigos, pero también amo estar sola y pensativa. Amo la sinceridad, amo la música, amo dormir, amo hacer deporte, amo quedarme en casa, amo la ciudad cuando está despierta, amo comer sin culpa, amo cuando confían en mí, amo los chistes que rompen el hielo, amo darme cuenta de lo que amo, amo que no me cueste amarme, amo disfrutar tanto amar.

¡Tanto amor! Pero el odio no puede faltar en una adolescente. Una adolescente que prefiere decir lo que piensa a ser una usuaria más de esta sociedad.

Odio la lluvia cuando llega en el momento equivocado. Odio cuando tengo que quedarme en casa estudiando. Odio mi alarma cuando suena en un día aburrido. Odio la ropa incómoda. Odio el rencor y la amargura que genera. Odio a la gente que juzga todo lo que no es capaz de ser. Odio las modas que crean gente estúpida y sin criterio. Odio cuando la gente crítica pero no es capaz de hacer algo para cambiar. Odio sentir que pierdo el tiempo en algo que no me gusta. Odio cuando se acaba un viaje. Odio estresarme por el colegio. Odio la violencia en mi país. Odio arrepentirme de no hacer algo. Odio cuando me enfermo. Odio cuando llego a mi casa después de una despedida. Odio sentirme frustrada, odio sentirme cansada y sin motivación, odio pelear con mis padres, odio salir a la calle y sentirme insegura, odio los domingos y la nostalgia que me traen, odio la pereza que aburre mis días, odio no poder expresarme, odio sentirme imponente, odio amargar mis días por odiar.