CICLO PROYECTIVO

Un médico no puede jugar a ser Dios

¿Le corresponde al médico la decisión sobre la vida o la muerte?

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" ¿Estás diciendo que los médicos juegan a ser Dios todo el tiempo?" Kevorkian dijo: "Por supuesto. Cada vez que interfiere con un proceso natural, está jugando a ser Dios".

(Tomado de CNN's Anderson Cooper, 2010)

Dentro de la medicina existe un gran debate ético sobre el rol que cumple la moral del médico a la hora de realizar un procedimiento. Es por esto que en este artículo voy a exponer dos formas de razonamiento: categórico y consecuencialista (también conocido como utilitarista). Haré uso de las producciones cinematográficas No conoces a Jack y el capítulo de la serie House (T6 E4) con el propósito de argumentar que la medicina es uno de los campos más complejos dentro de la ética humana y que por tanto, es mucho más adecuado que los médicos actúen a partir de un razonamiento categórico.

Se podría decir que los médicos (y los pacientes) realizan todos los días decisiones de vida y de muerte. Sin embargo, la diferencia radica entre sí el paciente decide darle fin a su vida o si el médico decide acabar con la vida del paciente. La decisión de poner fin voluntariamente a la propia vida, en estos casos, hace que los intereses del paciente sean primordiales. El paciente está interesado no sólo en vivir de una cierta manera, sino también en tener una muerte digna. Tales intereses personales tienen prioridad sobre los intereses del médico u otros que no sean los del paciente.

Con el fin de adjudicar una responsabilidad ética y moral a la profesión en la Grecia Antigua se crea un juramento hipocrático, el cual al día de hoy continúa siendo la base de la ética médica a nivel global. Este expresa un ideal de comportamiento médico, es decir, pretende que todo médico actúe de una manera determinada ateniéndose a unos valores cada vez que se le presente una situación. Los médicos se rigen bajo este juramento de carácter ético que pretende orientar al médico en la práctica de su profesión. A pesar de las críticas, en la actualidad el juramento hipocrático cumple un papel fundamental en el ejercicio de los médicos, pues pretende que todos se atengan a principios universales.

El juramento hipocrático ha tenido varias actualizaciones con el fin de adecuarlo a los valores modernos, condiciones sociales y los avances científicos de la época, por ejemplo, la Declaración de Ginebra - que posterior a los experimentos y crímenes realizados en la Alemania Nazi - decide renovar el juramento hipocrático para que se le de prioridad a la libertad, autonomía y dignidad del paciente, como se puede ver en el siguiente pasaje de la Declaración:


“Ejercer mi profesión a conciencia y dignamente; velar ante todo por la salud de mi paciente [...] velar con el máximo respeto por la vida humana; no emplear mis conocimientos médicos para violar los derechos humanos y las libertades ciudadanas, incluso bajo amenaza; [...] hago estas promesas solemne y libremente, bajo mi palabra de honor.”
(Declaración de Ginebra,1948)


La moral categórica planteada por Immanuel Kant dictamina que tenemos una obligación categórica de respetar la dignidad de las personas, sin dejar que el placer o el dolor gobiernen nuestras acciones. Pienso que es por esto que el juramento hipocrático cumple con el imperativo categórico, puesto que hace exigencias incondicionales, de modo que las acciones del médico no estén mediadas por la subjetividad de la moral individual o de alguna exigencia condicional.

La película "No conoces a Jack" es un claro ejemplo de un médico actuando con base en la moral categórica. Esta película relata la historia de Jack Kevorkian, un médico jubilado que busca la legalización de la eutanasia. Su principal argumento es que a el le corresponde como médico velar por la autonomía de sus pacientes, por la autodeterminación que tienen como ciudadanos libres y por la justicia detrás del acto asistido de la eutanasia. Como afirma Jack en una de las escenas de la película:


“Cuando muere un paciente agonizante, la verdadera vocación del médico está implícita. Uno debe hacer todo lo posible por la petición del paciente de una muerte humanitaria, rápida y sin dolor”
(No Conoces A Jack, 2010)


El juramento hipocrático resalta el valor de la justicia. Al jurar, el médico se compromete a dar cumplimiento a estos valores; sin embargo, tenemos que preguntarnos qué es necesario salvar con la justicia. El dilema se encuentra en salvar el mayor número de vidas o conservar aquellos principios que dignifican a las personas.

Así como un médico puede actuar a partir de un razonamiento categórico en el desarrollo de su labor también puede obrar de tal manera qué exista un menor impacto dentro de la sociedad o la comunidad. Esto se debe a que un médico debe pensar en busca del bienestar colectivo por lo que, en este caso, el médico actúa dependiendo de las consecuencias que surjan partiendo de sus decisiones.

Estas acciones parten de un principio basado en las consecuencias de nuestras acciones. La moral consecuencialista o utilitarista planteada primero por Jeremy Bentham, dictamina que el ser humano debe maximizar la felicidad colectiva, provocando así el sufrimiento de pocos. La teoría consecuencialista parte de la posición antropológica de que somos seres gobernados por las sensaciones de dolor y placer por lo que son estos los que dictaminan nuestras acciones.

El capítulo El Tirano de la serie House (T6 E4) plantea el dilema moral de salvarle la vida a un hombre que admite que va a cometer un genocidio. Como médico, el personaje de Chase se debe encargar de preservar la vida y evitar el dolor de sus pacientes; sin embargo, sus valores individual lo conducen a asesinar al dictador para evitar el genocidio. Así este es un ejemplo claro de un médico que actuó con base en la moral consecuencialista.

La teoría consecuencialista apoya en cierto modo la frase “el fin justifica los medios” puesto que una acción será juzgada como buena o mala dependiendo de sus consecuencias. En mi opinión, el problema con la moral consecuencialista dentro del campo de la medicina es que el actuar del médico dependerá de su subjetividad individual, de lo que según su propio juicio considere bueno o malo. Esto deja al lado el propósito principal de la profesión, el cual debe ser velar por la salud y autonomía del paciente, independientemente de las características inherentes al paciente; por esta misma razón los médicos se encuentran bajo el juramento hipocrático.

Chase en el capítulo defiende que a pesar de no tener la potestad para decidir sobre la vida de alguien más, independientemente de quien sea, es su responsabilidad como ciudadano evitar la muerte de muchas otras personas y mientras él pueda evitar afectaciones vitales a otras personas debe hacerlo, aunque esto vaya en contra de la ley.

El propósito del imperativo categórico, según Kant, es crear exigencias incondicionales, es decir, que sin importar la situación, el médico se debe atener a unos principios universales. Se diferencia del principio utilitarista el cual nos hace exigencias condicionales, es decir, actuar bajo el supuesto de alguna condición. Podemos afirmar entonces que a todo procedimiento médico subyace una forma de razonamiento y actuar ético, por tanto, todo médico cuenta con una responsabilidad humana, social, quirúrgica y política.

En la actualidad, la gran mayoría de los médicos toman las decisiones que consideren convenientes bajo su propia autonomía y criterio. Existe una gran avance en cuanto a la independencia del médico en comparación, por ejemplo, con los médicos prisioneros que fueron forzados a realizar experimentos terminales durante la Alemania Nazi actuando en contra de su propia voluntad. El siguiente es un pasaje del escrito acusatorio para el proceso contra médicos de Nuremberg sobre los médicos prisioneros:


“El colaborador debe estar enfrentado a una verdadera situación forzosa para la decisión, es decir, humanamente no puede haber ninguna otra posibilidad, de salvar la vida de una parte de los que estén en peligro que sacrificar la vida de los demás....4) El colaborador tiene que haber actuado con la intención comprobable de evitar un mal mayor."
(Escrito acusatorio para el proceso contra médicos de Nuremberg, referencia de A. Thom, op.cit., p.388.)


La ética es un ámbito de la acción humana para la toma de decisiones. Los experimentos terminales médicos durante la Alemania Nazi son un claro ejemplo de que una decisión que no sea acorde con los principios de una ética establecida también es parte de la ética, pues se puede juzgar mediante valores y principios.

Como mencioné al inicio del ensayo, los médicos se enfrentan a decisiones de vida o muerte a diario, por lo que, si permitimos que los médicos puedan decidir qué paciente merece vivir y cúal morir, el sistema de salud perdería completamente su efectividad. Como se puede mostrar en una de las escenas de la película No Conoces A Jack:


“La cuestión de la muerte comprende preguntas más profundas y éticas que debemos decidir como sociedad. En ningún momento, la gente de Michigan, o su legislatura, le dio a Jack Kevorkian, ni a nadie, el derecho de decidir quién vive y quién muere en el estado”
((No Conoces A Jack, 2010)


En la película i>"No conoces a Jack" vemos un claro ejemplo de lo difícil que es establecer los límites de la autonomía en cuanto a la decisión de muerte pues siempre se ha priorizado el mantener la vida. Sin embargo, legalmente se cometió un daño cuando Jack practicó la eutanasia activa puesto que, como fue mencionado en la cita anterior, el médico no tiene el derecho de decidir quién vive y quién muere. Por esto, debates como la eutanasia y el aborto son muy complejos ya que está en juego la autonomía del paciente.

En mi opinión, la justicia termina estando por encima de todos los seres humanos incluso en los casos en los que las personas realizan “justicia a mano propia” como lo es el caso del doctor Chase en el capítulo de House. Estoy en desacuerdo con la acción de Chase pues él tomó una decisión de justicia basada en su moral individual. Aunque el dictador mereciera la muerte, no le correspondía a Chase ser el verdugo; al igual que a ningún médico le corresponde la decisión de vida o muerte de su paciente.

Quiero concluir retomando el epígrafe de este ensayo, una frase de Jack Kevorkian en una entrevista realizada por Anderson Cooper y la frase “el fin justifica los medios”. Estoy en desacuerdo con la frase que expresa que cuando el objetivo o la causa son importantes, cualquier medio utilizado para lograrlo es válido, como lo vemos en el capítulo de House. Sin embargo, contrario a la postura de este episodio, dentro del campo de la medicina las personas no deberían ser los medios, las personas, su bienestar y su salud son el fin, el fin que debe perseguir el médico.

Bibliografía:

  • No Conoces A Jack. (2010, April 24). Barry Levinson.
  • El Tirano (season 6, episode 4). (2009). David Straiton Written.
  • Riquelme U., H. (2003). La medicina bajo el nazismo: una aproximación histórico-cultural primera parte. Medicina UPB, 22(1), 27–47. Recuperado a partir de https://tinyurl.com/4a7yrmfk
  • Los juicios de Nuremberg | Enciclopedia del Holocausto. (n.d.). https://tinyurl.com/4sx4d4y7
  • WMA - The World Medical Association-Declaración de Ginebra. (n.d.). WMA - the World Medical Association-Declaración De Ginebrahttps://tinyurl.com/4w8ejr5k