CICLO CONTEXTUAL

Crónica de una guerra en casa: Colombia en la primer década del siglo XXI

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Este trabajo de la asignatura de sociales del profe Diego Castiblanco destaca la manera como los estudiantes Lucas Vaughan Ros y Juan José Casallas de Contextual B debían construir la primera década del siglo XXI a través del enfoque del tiempo social


I. Amanecer bajo la sombra del terror
El sol del 11 de septiembre de 2001 se tiñó de sangre en Nueva York. Las Torres Gemelas, símbolo del poderío occidental, se derrumbaban bajo el impacto de aviones convertidos en misiles. El mundo entero observaba con horror cómo la tragedia se desarrollaba en directo.

En Colombia, la noticia del atentado llegó como un presagio de lo que vendría. El acceso a internet y las redes sociales aún era limitado para muchos, y la vida en las zonas rurales transcurría ajena a los grandes titulares del mundo. Sin embargo, la sombra del terror se extendía por el país, intensificando el conflicto armado interno en Colombia, junto con la militarización del estado que dejaba de ser neutral y empezaba a formar parte del mismo conflicto interno.

La abuela de Lucas recuerda que acababa de llegar a su oficina en la facultad de economía en la universidad del Rosario, y que se sintió destruida por la noticia. Citamos textualmente: “Fue tal la sensación de que se nos acababa el mundo, que solo quería sentarme a llorar. Ya nadie pudo trabajar ese día”.

II. La guerra en casa: un río de sangre que no se detenía
Mientras el mundo se debatía en la "Guerra contra el Terrorismo", Colombia se enfrentaba a su propio demonio: un conflicto armado interno que teñía de rojo la tierra y sembraba de dolor a las familias. La masacre de Bojayá en 2002, con 74 muertos, muchos de ellos niños, y el atentado al Club El Nogal en Bogotá ese mismo año, con 36 muertos y más de 200 heridos, son solo dos ejemplos de la brutalidad que marcaba al país.

La abuela de Lucas y la de Juan Jose por igual dicen que se enteraron de esta noticia, pero que en la capital al cabo de una semana más o menos dejó de ser relevante.

“Acá en la capital no lo vivimos tan fuerte, fue un titular en un periodico, pero al cabo de una semana se olvidó este tema” dijo la abuela de Lucas cuando le preguntamos de esta situación.

III. El Club El Nogal, una herida en la memoria colectiva
Las palabras de la abuela de Lucas nos transportan a esa época de terror y sufrimiento. La explosión, la incertidumbre, la búsqueda desesperada de noticias, la paranoia generalizada, entre otras, fue una experiencia que marcó a toda una generación. La explosión del Club El Nogal, como una herida profunda en la memoria colectiva, dejó un vacío irreparable y una sensación de inseguridad que se extendió por todo el país.

Este evento fue muy sufrido por la familia paterna de Lucas, porque uno de los tíos de Lucas pasaba por allí cinco minutos antes de la explosion. Esto causó mucho miedo y preocupación porque no se sabía nada y las redes estaban colapsadas. Después se sentía miedo de que este evento se repitiera, y que volviera a haber algo parecido a las bombas de la época de Pablo Escobar.

La abuela de Lucas dijo esto: “Los Bogotanos ya habíamos pasado por la época de Pablo Escobar. Todos estábamos tan asustados de volver a la época del terrorismo del narcotráfico, que fue espantoso”.

IV. Un secuestro familiar: la otra cara del horror
El secuestro, otra arma cruel del conflicto colombiano, tocó de cerca a la familia de Juan José. En 2002, su padre, Juan Pablo Casallas, fue secuestrado por las FARC mientras viajaba con su familia a Medellín. La angustia, la incertidumbre y la impotencia se apoderaron de ellos durante las horas que duró el cautiverio.

La experiencia del secuestro marcó un antes y un después en la familia. La abuela de Juan José, testigo de primera mano del terror que azotaba al país, vio en Uribe la esperanza de un futuro mejor. Su voto, como el de muchos otros colombianos, fue un voto por la paz, por el fin de la violencia.

En las palabras de la abuela de Juan Jose: “afortunadamente, se disculpó por el mal momento que les había hecho pasar, explicando que esa era la forma en que se financiaban”.

V. La esperanza de un cambio: el espejismo de Álvaro Uribe
En medio del dolor y la violencia, la figura de Álvaro Uribe se alzó como una promesa de cambio. Su política de "seguridad democrática" prometía poner fin al terror de las guerrillas y devolver la tranquilidad al país.

En 2002 y 2006, Uribe fue elegido presidente con el apoyo de una población cansada de la guerra. Su gobierno logró importantes avances en la lucha contra las FARC, pero también dejó una estela de controversias por las masacres de civiles y los falsos positivos.

Aquí hay contraste entre él punto de vista de la abuela de Lucas y él de la abuela de Juan Jose. Por él secuestro de Juan Pablo (él padre de Juan Jose), la abuela de Juan Jose se ve inclinada a votar por Uribe con la esperanza de que si lo hacía la situación descripta se detendría. Por otro lado, la abuela de Lucas no lo votó, porque sabe que si lo hace le dará el poder a una persona que lo va a usar mal.

“Cuando volví, me di cuenta de que esto había que pararlo; vi que Álvaro Uribe se postulaba a la presidencia, con la promesa de detener a las FARC o en general las guerrillas que estaban aterrorizando a la gente, esto estaba viéndolo después del secuestro de tu papá (Juan Pablo) y también del secuestro del ex-ministro de desarrollo, entonces, al igual que muchas otras personas las cuales habían pasado por situaciones similares, me interese en la propuesta de Uribe. Este ganó las elecciones, y en 2006 las volvió a ganar, manteniendo la misma promesa, aunque agudizando él terrorismo de estado, y masacres y secuestros en manos del paramilitarismo o de las mismas fuerzas armadas”, dijo la abuela de Juan Jose.

VI. Epílogo: un comienzo de siglo lleno de contrastes

La primera década del siglo XXI fue un periodo de contrastes para Colombia. La esperanza de un futuro en paz se vio empañada por la crudeza del conflicto armado. El desarrollo tecnológico y la globalización convivían con la violencia y la pobreza.

Las historias narradas en esta crónica son solo un pequeño reflejo de la compleja realidad que vivió Colombia en el alba del siglo XXI, un periodo que marcó a una generación y que dejó una huella profunda en la historia del país.

VII. Conclusiones: La relación entre el tiempo personal en la literatura y en la historia es compleja. En general, se puede decir que ambas áreas se esfuerzan por comprender y representar el paso del tiempo, pero lo hacen desde diferentes perspectivas y con diferentes objetivos.
En la literatura, el tiempo personal es un elemento esencial para la construcción de la trama y el desarrollo de los personajes. Los autores utilizan el tiempo para crear suspenso, generar tensión y revelar la evolución de los personajes a lo largo de la historia. El tiempo personal puede ser lineal o no lineal, y puede ser objetivo o subjetivo.

En la historia, el tiempo personal es un factor clave para la comprensión del pasado. Los historiadores utilizan la linealidad temporal para ordenar los acontecimientos, identificar las causas y consecuencias de los eventos y comprender las diferentes etapas del desarrollo histórico. En la presente narrativa se combinan hechos históricos narrados en un tiempo histórico lineal y social, y hechos subjetivos que componen la historia singular de ambos autores de esta narración. Acontecimientos históricos violentos como el atentado al Club El Nogal o Los Falsos Positivos, recrudecen aún más la coyuntura violenta en la que acontecen, aumentando la represión policial, la militarización del Estado, y los actos de lesa humanidad en manos de las mismas fuerzas armadas nacionales como los Falsos Positivos y la violación de los derechos humanos. Podemos observar como acontecimientos violentos agudizan la coyuntura de violencia en la que acontecen y consolidan una estructura social, económica y política basada en la violencia, en la aniquilación del disidente, con una democracia débil que sucumbe ante la sucesiva suspensión de las garantías ciudadanas establecidas en la constitución por parte de los gobernantes.




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